dimecres, 23 d’abril de 2008

Leyenda y tradición de Sant Jordi

  sant jordi, un libro y una rosa

La leyenda de Sant Jordi (San Jorge en castellano) y el dragón. Según la tradición popular, Sant Jordi era un militar romano nacido en el siglo III en la Capadocia (Turquía). El santo, que servía bajo las órdenes del emperador Diocleciano, se negó a ejecutar un edicto del emperador que le obligaba a perseguir a los cristianos y por esta razón fue martirizado y decapitado por sus coetáneos. Muy pronto se empezó a venerar como santo en la zona oriental del Imperio Romano y enseguida aparecieron historias fantásticas ligadas a su figura.

La gesta de Sant Jordi y el dragón se hizo popular en toda Europa hacia el siglo IX bajo el nombre de "Leyenda áurea" y fue recogida por el arzobispo de Génova, Lacopo da Varazze, más conocido como Lacobus de Voragine, en 1264, en el libro 'Legenda sanctorum'. En esta versión, sin embargo, la acción transcurría en Libia.

La versión de la leyenda más popular en Cataluña explica que en un pueblo llamado Montblanc de la comarca Conca de Barberà vivía un dragón terrible que causaba estragos entre la población y el ganado. Para apaciguarlo, se sacrificaba al monstruo una persona escogida por sorteo. Un día la suerte señaló a la hija del rey, que habría muerto de no ser por la aparición de un bello caballero con armadura que se enfrentó al dragón y lo mató. La tradición añade que de la sangre derramada nació un rosal de flores rojas.

Esta misma leyenda, con ligeras variaciones, se repite en las tradiciones populares de Inglaterra, Portugal y Grecia, entre otros países.

El 23 de abril no es sólo famoso por la leyenda del noble Sant Jordi, sino que también se conmemora la muerte de algunos grandes escritores: Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Estos soberbios escritores han pasado a la historia por sus fabulosas obras, llegando a ser un símbolo importante en sus respectivos países.

Una forma de reconocer el trabajo de estos genios era bautizando este día como el día del libro, y así se hizo. En este día se venden libros por las calles en grandes paradas organizadas.

Mucha gente aprovecha este día, aunque habitualmente no lea, para comparar un libro y disfrutar con él. Es una forma de animar a la gente a leer.

Además, esta jornada es muy buena para lanzar al mercado nuevas novelas, y muchos autores la aprovechan y promocionan su último libro.

Por último, nada hay más bonito que el intercambio de rosa y libro entre enamorados.